Cartas sin enviar: Treinta de Octubre.
Cuando te fuiste no solo te llevaste tu cuerpo, te llevaste también la poesía, mis metáforas, las ganas de explicarlo todo aunque la explicación no la encuentre.Lo nuestro no era lo que creía, pero te llevaste más de lo que esperaba.
Pintaste mi frente con una L de loca y grabaste en mi cabeza las palabras "demasiado danhada", te robaste la seguridad que me había llevado un anho juntar, pero me dejaste la sensación amarga que deja el poder cuando es mal utilizado.
Si aún te escribo estas lineas luego de tantos meses no es con ánimo de recriminarte o hacer un mea culpa. Tú imagen se dibuja en mi mente aunque no lo quiera, no con la cadencia de alguien a quién se ha querido, si no como uno de esos personajes de libros que crees conocer pero bien sabes que no existen. Luego de todo este tiempo, Me entenderías?, Que caminos has recorrido que te han llevado hasta tu presente? Seríamos capaces de hablar sin mentirnos a los ojos? Aún jugarías a entenderme?.No soy capaz de rememorar el sentimiento que me llevo hasta el momento de entregarte todos mis secretos, ya casi un anho de eso , pero parece que nunca hubiese existido.
Si escribo estas lineas es por la misma razón de siempre, las palabras se acumulan en mi cabeza y el lápiz es la única vía de escape. Probablemente nunca las leas, ya no hay espacio para eso. Volveré a leer las tuyas? Seguirán conectando conmigo de alguna forma?. El cigarrillo se apaga y el café se enfría en este pueblo muerto de Italia, un lugar común dirías, completamente predecible y autoactuada agregarías. Te regalo el placer de saberme predecible, a pesar de yo odiar como podías adivinarme, escribiendo este texto justo este día: Feliz cumpleanos.
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