B
B toma malas desiciones y lo sabe. Pero como quien tiene una madeja de lana vieja en las manos se empeña en tirar cualquier cabo suelto aunque eso conlleve el enredarla aun más.
El problema es la paciencia. Aquella virtud que su madre proclamaba como la progenitora de todas las otras. B no la tiene. B hace mucho sabe que no es virtuosa. Se muerde las uñas con desenfreno y cuando el aburrimiento la alcanza comienza a destrozarse los labios.
B lleva años buscandose, intentando encasillarse, ponerse nombres,ensayando una presentación que jamás llega a decir porque frente a otros sus palabras corren. B conoce la caricatura de si misma , pero ¿es esa imagen ella? Alguien una vez la describió como atemporal y se cuelga de esa palabra como ahogado a su salvavidas. Su metáfora favorita , sus letras como superheroes, las que la mantienen ocupada de saltar, las que la llenan de vértigo frente al vacío. Pero B sabe que no es suicida, asi como bien sabe que no es escritora. Podría describir infinitas formas en que acabaría con su vida, pero sabe que sólo son parte de ese mundo paralelo que corre en su cabeza.
El mismo mundo lleno de letras y sinestesia donde la redondez o la planicie de la caligrafia, la mantienen ocupada durante todo un viaje. Aveces se despierta en la noche y cree que podría describir el aroma que expele la letra O cuando se dibuja. De la misma manera puede describir su muerte y fantasear con ella hasta al hartazgo cuando el viento le golpea la cara en las alturas o la brisa acelerada del tranvía la alcanza cuando se sienta a esperarlo muy por fuera de la linea de seguridad. Pero a este lado del Universo B esta demasiado ocupada sobreviviendo para saltar.
Una urgencia de curiosidad es el motor de sus acciones, la culpable de su cansancio infinito, la causal de la mayoria de sus lagrimas. La lógica no funciona en la cabeza de B., no logra entender los hilos que mueven el mundo, no entiende su cuerpo, ni el espacio que ocupa , y puede perder horas mirando sus manos como si le pertenecieran a otra persona.
Cuando la irracionalidad le roba la funcionalidad, el único remedio que ha encontrado es golpearse, pellizcarse, rasguñarse, pequeños actos de desenfreno que la obligan a aceptar que ocupa un lugar físico en este mundo. El cuerpo como un lienzo, como una caja de sensaciones que no puede dejar que se desgaste. B esta rodeada de consonantes mal pronunciadas, de idas y venidas de gente que son su espejo pero que ella no puede verse. A B, se le hace cuesta arriba relacionarse, por un tienpo creía que la aceptacion era la clave para la mejora, pero descubrió que no es cierto. A pesar de eso B comprende que no esta sola. B atrae a consonantes de todos los tipos. B nunca camina sola por que otra B mal pronunciada la sigue siempre a todos lados.
De las 24 horas del dia podriamos decir que 20 gasta odiandose a si misma, las cuatro restantes su alma encuentra consuelo en la vida incondicional que siempre la espera. Una idea imposible e irracional la golpea: el deseo de ser más animal. No metafóricamente. Algo completamente real. Anhela ser dominada por los instintos y el desconocimiento absoluto de un presente y un pasado. La tristeza de lo imposible la golpea como siempre.
El tren que hoy B ha tomado es uno nuevo. Sus pensamientos la han mantenido ocupada por cerca de media hora, y no ha terminado llorando con la vista hacia la ventana. Un gran logro si piensa en las últimas semanas. Desea que el viaje dure un poquito más , la caminata a casa no sera lo mismo, de seguro las lagrimas si ganan.
B se baja una estación mas tarde, es después de media noche y la temperatura es bajo cero. No se ve como una buena desición, pero B ya lo sabe.
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