Bailar.
Leer las noticias me vuelve loca. El mundo completo duele.Cada desgracia, desigualdad, injusticia tiene ahora un rostro, lo cual lo hace un dolor aún más crudo. Quisiera sustraerme del ejercicio diario de información bombardeando mi cerebro. Desconectarme. No saber del avance de la extrema derecha en ciudades de alemania, de las agresiones nazis, ni de las discriminaciones y problemas que sufren a diario los inmigrantes. No saber de las tensiones políticas que crean un par de inmorales jugando a creerse los duenos del mundo. No saber de como mi país es vendido, destrozado por modelos ecónomicos y sociales que no hacen mas que hacer a millones infelices. No quiero saber que el país donde más feliz he sido va a quedar en manos de un loco e ignorante de ultraderecha. No quiero saber de los genocidios, de las guerras, de las constantes muertes, de las hambrunas. No quiero pensar en los animales siendo asesinados, de la gente explotada, de los derechos negados. De las mujeres que son asesinadas, torturadas, maltratadas o mutiladas. No quiero saber nada de eso, mientras escribo esto al lado de los que amo. No quiero saber nada de eso, pero "eso" sigue ahí. Y parece que nada de lo que pudiera hacer es suficiente. Y la gente asustada por el color de su piel o por como lucen y los transexuales, gays, lesbianas, mujeres, sin derechos, y los ninos muriendose de hambre en Africa y la gente huyendo de sus casas, y sus casas siendo bombardeadas, y pueblos enteros secandose, y las vacas y los cerdos amontonados en una vida miserable y ríos y ríos de sangre por todo el mundo. Y el mundo me duele, y deseo ser ignorante pero las imagenes se han pegado en mi retina. Y la media bombardeandome de imagenes, de rostros, de información y más información y más páginas y más lecturas, y más conversatorios y más acción y un par de documentos compartidos y leo eso con lágrimas en mis ojos y me abrazo a quienes amo. Y para mi un abrazo basta y sana y me acuesto en mi cama y me adormezco en sus brazos, y no tengo frío y no tengo hambre. Y nadie me amenaza pero lloro de pena por mis privilegios y sus desgracias. Pero cierro los ojos y estoy otra vez viva, tengo mi comida y esta mi familia. Rehuyo el bombardeo de información. Adormecer la conciencia. Despertar los sentidos. El presente regalado en un millón de beats y el sudor del baile. El mundo parece seguro, en ese par de horas estamos todos vivos. La simulteanidad de realidades me salva. Si todo pasa al mismo momento en algún espacio tiempo somos todos felices durmiendo abrazados, bailamos todos en medio de un escenario abarrotado. Vibramos todos con los mismos beats. En algún espacio tiempo, miramos todos el mar y estamos vivos. Y quiero creer eso aunque no cambie nada. No quiero abrir los ojos. No quiero que la música acabe.
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